miércoles, 19 de julio de 2017

Olivones nocturnos





Con mi abuelo de paseo a visitar los viejos olivones,
-luna llena, luna clara-
el me sonríe, y me enseña sus canciones
-luna llena, luna clara-
escucho los grillos e imagino sus colores,
con la luna llena, con la luna clara,
nunca podré olvidar aquella sonrisa en su cara.


A un abuelo muy pero que muy "helmoso".



La playa




La playa que me gusta es la más larga del mundo, la que tiene la arena más fina y las olas más juguetonas. Este verano lo he pasado en mi playa favorita con mi papá y mi hermano pequeño. A mi hermano le encanta que le echemos un montón de arena por encima y como le hace cosquillas se ríe sin parar. Y a mi me encantan los helados y como estábamos de vacaciones mi papá nos ha dejado comer todos los que queríamos...si es que mi papá mola un montón!

miércoles, 12 de julio de 2017

Las suricatas son para el verano





Porque a las suricatas les gusta el calor, son las reinas del escondite y a veces te miran con tal cara de guasa que terminas por dudar si son africanas o gaditanas, ole!

sábado, 1 de julio de 2017

Para Elisa




De corazones, de alegría, de pequeños pies que caminan...

viernes, 30 de junio de 2017

El espino blanco




El espino blanco era la casa de Ainhoa. Su familia vivía allí desde siempre y ella no imaginaba otro lugar mejor en el mundo. Cierra los ojos y sueña, revive las sonrisas, se deja mecer en el vaivén de la infancia juntos, acaricia sus manos, sus ojos y su corazón...

domingo, 25 de junio de 2017

Rêves deviennent réalité




Vane tenía un sueño:

"Quiero una casa en el campo, con una gran terraza y un prado verde por el que poder andar siempre descalza..."

Dicen que para que los sueños se cumplan es necesario visualizarlos con fuerza así que... voilá mon amie!

domingo, 18 de junio de 2017

Roc observa el universo





A Roc le encanta mirar el cielo. En las calurosas noches de verano sale al patio de casa que esta forrado de una hierba verde y mullida, se tumba cómodamente y observa con pasión toda la inmensidad del cielo nocturno. Ve viajar las estrellas, los planetas, los satélites lejanos e imagina miles y miles de cosas en su curiosa cabeza... se siente tan pequeño y tan grande a la vez, tan feliz, que siempre termina dormido al arrullo de las estrellas y su mamá lo abraza amorosa para llevarlo volando a la cama.